miércoles, 27 de abril de 2011

En "Las Últimas Noticias" y en "La Tercera"

La fotografía con diferentes usos en la prensa nacional

 
En el diario “Las Ultimas Noticias” (LUN) la imagen juega un papel fundamental en cada edición. En la portada la imagen es el enganche que atrae la atención de las personas y hace que éstas compren el diario.

Portada del día 22 de Abril del 2011

La mayoría de las veces la fotografía ocupa más del 70% de la página principal. Dentro de ese espacio, las fotos que se utilizan pueden tener distintos planos, los cuales  tienden a ser cerrados. Como cuenta Miguel Ángel Felipe, editor de fotografías de LUN, en la tesis “Las últimas Noticias: noticias que seducen” de María Eugenia Salinas, nada en la elección de la imagen es al azar:

“Yo agarro una portada de LUN, la miro de cerca y le puedo ver hasta los poros de la piel al rostro. Eso tiene que ver con una relación sicológica de proximidad con el personaje, que te acerca mucho a él”
“Las Últimas Noticias” utiliza la fotografía para establecer esta relación de proximidad con la gente que compre el diario. Los planos cerrados intensifican esto.

Las fotografías que generalmente van en la portada en LUN son de planos cercano –medios, tomadas con una profundidad de campo bajo, donde casi nunca se reconoce el escenario y donde la expresión del rostro será lo más llamativo. Estas elecciones técnicas son las que otorgan gran sentimiento de proximidad entre el diario y los receptores.


La fotografía tiene directa relación con
la noticia en "LUN" (27/04/11)

En este periódico la imagen cumple el rol de reforzar el título y a veces de entregar un poco más de información. La expresión de las emociones en las imágenes elegidas es lo distintivo de este medio.

Otro dato relevante en este diario es la utilización del color en todas sus imágenes, lo cual hace que tenga más impacto en las personas que lo leen. El color se convierte en un elemento retórico, pues ayuda a la connotación que el matutino quiere que tenga la fotografía y al sentido que quiere reforzar de la información que la acompaña.


Carácter informativo de la fotografía
en "La Tercera" (27/04/11)

En cambio, el diario “La Tercera” utiliza la fotografía con un fin mayoritariamente informativo. En muchas situaciones la imagen no entrega ningún dato nuevo al texto escrito, sólo está allí para confirmar e ilustrar lo dicho.

En la gran mayoría de las ocasiones el titular principal no guarda relación alguna con la imagen en la portada. En estos casos el pie de página ancla la lectura hacia un sentido al ver la imagen.
           

Fotografía que no guarda una relación
directa ni obvia con la noticia
(27/04/11)


Muchas veces en “La Tercera” la imagen puede servir para cualquier noticia, es decir, no tiene una relación directa ni particular con el artículo al cual acompaña.


"La Tercera" utiliza la fotografía
retrato para identificar sus fuentes.
También es importante destacar que este periódico utiliza varios retratos fotográficos de estilo editorial para identificar las  fuentes.

Como podemos ver los diarios analizados le otorgan a la imagen diversas funciones. Por un lado, “Las Últimas Noticias” utiliza la imagen de forma atractiva, apelando a las emociones. El hecho que ocupe la imagen en casi toda la portada refleja la importancia que este diario le atribuye, evidenciándose en el permanente uso del color, ya sea en la portada como su interior. Dentro del periódico casi todas las noticias van con fotografías agregadas para apoyar el sentido de la noticia, hasta en su más mínima expresión.

La fotografía que acompaña esta noticia refuerza el título
(26/04/11)
Por otro lado, “La Tercera” sí utiliza imagen, pero no en la cantidad que utilizaba el diario precedente. En la portada la mayoría de las veces la foto no guarda relación con el titular principal, provocando una confusión y una mala interpretación por parte del lector. Como este periódico es reconocido como un diario principalmente informativo, su titular suele relacionarse con temas políticos y económicos.


Portada de "La Tercera" donde el títular
principal no guarda relación con la imagen
 (27/04/11)

Esto último trae como consecuencia que otros temas de contingencia (no pertenecientes a las secciones nacionales, internacionales o económicas, por ejemplo el deporte) sean relegados a la parte inferior de la portada, pero se les devuelve importancia a través de la imagen.


 
Machasa: visiones del abandono
La expo del recuerdo


Sólo 28 fotos hicieron falta para que el abandono de la fábrica textil Machasa saliera a la luz. El fotógrafo nacional Miguel Navarro Ascorra es el encargo de, por medio de su lente, dar a conocer esta realidad. Y es en el Muro de Matucana 100 donde se exhibe su trabajo.
En la actualidad, la industria textil en Chile es cada vez de menor cantidad. Una de las pocas empresas de renombre que hasta hoy funciona es Bellavista Oveja Tomé. Sin embargo, a mediados del siglo XX la cantidad de fábricas de ese rubro era enorme, entre las que se encontraban Sumar, Viña o MACHASA (Manufacturas de Algodón Sociedad Anónima).

Fotografía de uno de los salones de la fábrica (grande)
 y a su lado, medidores de luz donde se exhibían fotografías.
             Esta última es la más recordada, tanto por la calidad de sus productos, como en la cantidad de trabajadores y además, por el espacio que ocupaba físicamente. Es por ello, que el fotógrafo nacional Miguel Navarro, centra su atención principalmente en su magna arquitectura abandonada y destruida por el tiempo, evocando el recuerdo de la empresa iniciada en 1935 por Juan Yarur Lolas y dada por quebrada en 1982, luego de la crisis económica que afectó a Chile.
Un intenso trabajo con las sombras, con los juegos de luces y con el uso de la perspectiva es lo que a primera vista resalta en las fotografías. Y no sólo la técnica fotográfica fue pulcramente cuidada, sino además, su modo de exposición.
De un total de 28 fotos, cuatro se exponen en un tamaño mayor que el resto de las 24. Estas últimas son exhibidas dentro de cáscaras de medidores de luz que fueron encontradas en el lugar, tal como lo indica la reseña que se halla junto a ellas. Estas se interconectan por medio de cables, que a su vez llaman a pensar en las condiciones de una industria de telas de mediados del siglo pasado.
Uno de los medidores de luz donde
se exhibían las fotografías de la muestra. 
Con ello,  se impregna a la muestra de mayor realismo y se genera una mayor empatía con la desolación del lugar.
Las temáticas de las fotografías son similares, en la gran mayoría de ellas se resalta la arquitectura de la fábrica y su deplorable condición actual. Se observan -además del frontis- los enormes pilares que la sostenían, escaleras, sillas abandonadas, pisos corroídos, vidrios rotos, salas, en fin… objetos que nos invitan a evocar el pasado y a buscar en ellos la historia que envuelve a la tradicional textil.
No obstante, hay tres imágenes que no siguen este patrón. La primera de ellas, una fotografía que luce un letrero con el siguiente enunciado: “Importante, desde el lunes 24 del presente todo trabajo deberá ser registrado diariamente en su orden respectivo. 21.3.75. El jefe”. Allí, más que demostrar el desgaste del material en el que está el mensaje escrito, llama la atención las condiciones político- sociales de ese entonces: todo en orden y registrado.
            En segundo lugar, un oso de peluche sin rostro sentado junto a un letrero que señala “peligro, no conectar. Trabajos en línea”. Ésta le da un toque especial al conjunto de las fotos, ya que hace recordar que detrás de cada trabajador hay una familia. Por último, se exhibe una imagen de  gotas de lluvia que caen sobre el suelo abandonado de la fábrica, que nos remite cierta nostalgia por el pretérito.
            El uso de la perspectiva es algo constante, sobre todo en las tomas de los grandes salones. Aquí, se logra un interesante juego con las líneas y los pilares de las fábricas, que logran, en su conjunto, una profundidad. A ello hay que sumarle el uso de las sombras y de la luz natural que ingresa por los enormes ventanales rotos.
            Además, el blanco y el negro de las fotografías de mayor tamaño las hace ver aún más imponentes, con un aire de nostalgia y desolación que no pasan inadvertido.  

Fotografía de uno de los salones de la fábrica textil Machasa.

            Por otro lado, las fotografías carecen de una leyenda que las contextualice de manera más profunda y exacta. Por ejemplo, se exhibe una imagen de lo que parece ser un baño de hombres de la fábrica, pero de igual modo podría ser un camarín, una sala de espera, etc. Lo mismo ocurre con algunas tomas de los salones, en donde no se indica que parte de la industria es en particular.
            También, el uso de vidrios para exponer las fotografías hace que el observador y todo lo que lo rodea en el salón se refleje en él, ensuciando la imagen y perjudicando la visión y la interpretación, ya que del mismo modo se reflejan las luces. No se puede descifrar correctamente si la luz proviene del exterior o fue un efecto utilizado por el fotógrafo.
            Para concluir, la muestra invita al recuerdo, al viaje hacia la época en que Chile comenzó un proceso lento de industrialización. Los colores, las luces, las tomas, todo nos remite a la melancolía y al abandono. Navarro supo como jugar con las emociones, como despertar en su interpelado sensaciones por un lugar que ni siquiera conoció. En definitiva, las fotografías son en su conjunto una sola historia.


viernes, 22 de abril de 2011

Exposición de Alberto De Agostini
La fotografía: documento histórico
El sacerdote italiano, Alberto De Agostini, recorrió la Patagonia chilena en el siglo XX. Gracias a su trabajo podemos conocer hoy el mundo de aquellos años. En sus fotografías  es posible ver la cultura de los pueblos indígenas que habitaban esas tierras tan inhóspitas.

Aunque la obra del salesiano De Agostini tiene una calidad técnica sobresaliente para el tiempo en que la hizo, el centro Cultural Palacio la Moneda exhibe su obra solo en 33 fotografías con escasa calidad.

La muestra llamada  Explorador salesiano de los territorios magallánicos”, se complementa con el video documental “Fin del Mundo”, en el cual Giovani De Agostini, sobrino del sacerdote, cartógrafo, fotógrafo y montañista italiano, revive las expediciones de su tío en la Patagonia chilena, actualizando y poniendo en contexto sus hallazgos e incorporando registros cinematográficos originales de De Agostini. La cinta también da cuenta de la violenta extinción de  los indígenas por la colonización, tema que no se trata en las imágenes y que constituye la clave para entender aquella época remota y la importancia de la exposición en sí.

Las imágenes del explorador europeo en tierras chilenas constituyen un testimonio único de inmenso valor documental y patrimonial, ya que permite conocer a las etnias extintas de Tierra del Fuego  en sus hábitats y prácticas cotidianas. Desgraciadamente en la muestra se exhibe sólo algunas de aquellas imágenes características de De Agostini, ya que prefiere destacar el paisaje de la Patagonia, mostrando las cumbres y paisajes cubiertos de hielo, resaltando así el trabajo del sacerdote sólo como un aporte geográfico más que histórico.

La muestra se sumerge en el ambiente magallánico, mostrando la flora y fauna del lugar, su geografía, más que en los habitantes de las épocas pasadas. Como el sacerdote pasó 50 años en Magallanes conoció a fondo el terreno y los  nativos del lugar, logrando inmortalizar aquella época en fotografías que tienen un valor testimonial importantísimo. El salesiano retrató con gran delicadeza momentos de la vida de los aborígenes magallánicos, explicando cómo era su vida, su cultura y que hacían para sobrevivir.

Las vestimentas y rucas de los indígenas también resaltan en fotografías que demuestran la cercanía y humanidad que tuvo el sacerdote con los habitantes originarios del extremo sur de Chile.

Lamentablemente el valor testimonial e histórico del trabajo de Alberto De Agostini no se exhibe a plenitud en la muestra fotográfica. La mayoría muestra los hermosos paisajes australes y a un hombre que en aquéllos años recorría el territorio. Sólo en el video se puede comprender hasta cierto punto la importancia del trabajo de este italiano.

La fotografía tiene infinitas funciones. De Agostini utilizó la imagen para mostrar un mundo que ya no existe, para mostrarnos la historia. Esto último es lo que debería estar destacado en la exposición, pero en el video se puede comprender un poco más la misión de Alberto De Agostini.